El algoritmo 360Brew hunde hasta un 47% el alcance orgánico en LinkedIn
Un estudio con casi dos millones de publicaciones revela el impacto del nuevo modelo de IA de 150.000 millones de parámetros
Un cambio de motor que se nota en las métricas
LinkedIn ha sustituido el corazón de su sistema de recomendaciones por 360Brew, un modelo de inteligencia artificial de ciento cincuenta mil millones de parámetros que funciona como un único cerebro capaz de analizar el texto de cada publicación, el perfil de quien la escribe y el historial de interacciones del usuario que la recibe, en lugar de aplicar miles de reglas independientes como hacía el sistema anterior. Desplegado en el feed desde marzo, el nuevo modelo ha provocado una caída medible en el alcance de buena parte de los perfiles activos en la red profesional.
Según un estudio con casi dos millones de publicaciones citado por el medio que.es, las visualizaciones han caído un cuarenta y siete por ciento, la interacción un treinta y nueve por ciento y el crecimiento de nuevos seguidores un cuarenta y dos por ciento desde la implantación de 360Brew. La compañía no ha ofrecido cifras oficiales sobre el impacto del cambio, pero los datos recopilados por analistas externos coinciden en señalar un desplome generalizado del alcance orgánico durante el segundo trimestre del año.
El tiempo de permanencia, la métrica que manda
Un análisis independiente de Metricool sobre más de seiscientas setenta mil publicaciones de sesenta y tres mil cuentas confirma esta tendencia desde otro ángulo: los "me gusta" cayeron un trece por ciento interanual, los comentarios un diecisiete por ciento y las publicaciones compartidas un once por ciento. Sin embargo, la interacción total no se desplomó, porque el algoritmo ha empezado a dar mucho más peso al llamado dwell time o tiempo de permanencia: las publicaciones que retienen al lector más de sesenta y un segundos alcanzan tasas de interacción del 15,6 por ciento, frente a apenas el 1,2 por ciento de aquellas en las que el usuario abandona la lectura en los primeros segundos.
Este cambio de criterio explica por qué muchas cuentas que antes conseguían buenos resultados con publicaciones breves y virales están viendo caer su alcance, mientras que los contenidos más largos y con estructura de "guardado", piezas a las que el usuario quiere volver más adelante, ganan terreno frente a las métricas visibles tradicionales.
Perfiles personales frente a páginas de empresa
El informe de Metricool detecta además una brecha creciente entre los dos tipos de cuenta que conviven en la plataforma. Los perfiles personales concentran un sesenta y tres por ciento más de interacción que las páginas de empresa, especialmente en el caso de marcas pequeñas o emergentes, mientras que las páginas corporativas siguen funcionando mejor como canales de distribución gracias a un mayor número de publicaciones compartidas. En las cuentas de empresa, el setenta y cinco por ciento del contenido publicado sigue siendo imagen o vídeo, pese a que otros formatos como los carruseles obtienen mejores resultados.
Qué pueden hacer las marcas para adaptarse
Frente a este nuevo escenario, los analistas del sector coinciden en varias recomendaciones: apostar por perfiles personales con voz propia en lugar de depender únicamente de la página corporativa, priorizar contenido que genere una lectura prolongada y guardados frente a publicaciones diseñadas solo para conseguir "me gusta" rápidos, y mantener una cadencia de publicación constante, ya que el algoritmo actual premia la previsibilidad frente a la búsqueda de la hora perfecta de publicación.
Para los equipos de comunicación y marketing que operan en España, el mensaje de fondo es claro: la fórmula que funcionaba en LinkedIn hasta hace apenas unos meses ha dejado de ser válida, y quienes tarden en adaptar su estrategia de contenido al nuevo peso del tiempo de permanencia corren el riesgo de ver cómo su visibilidad se reduce de forma notable en los próximos meses.
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